El Dr. García Rajo, miembro de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales

El Dr. García Rajo, miembro de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales

El Dr. Eduardo García Rajo es director del Instituto de Derecho Administrativo del CALZ y recientemente fue designado por la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales  como miembro del Instituto de Derecho Administrativo y desde allí estudiará y realizará aportes en la materia para esa institución, que es fuente de consulta para los poderes públicos.

La  Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales fue creada en 1908 y su primer presidente fue el Dr. Wenceslao Escalante. “El fin de la Academia es estudiar las cuestiones relacionadas al derecho y las ciencias sociales. Y tiene un propósito de fomento, difusión del estudio de las ciencias jurídicas y sociales, de propender al progreso del país mediante el perfeccionamiento del régimen legal, pero también actúa como órgano para evacuar las consultas que le formulen los poderes públicos como universidades, institutos docentes, tecnológicos o científicos, y que sea de interés general”, explicó el Dr. García Rajo y en este sentido destacó que “la Academia es el máximo referente que tenemos en el país acerca del derecho y las ciencias sociales, ya sea por su fomento, la difusión, por los dictámenes que propendan al progreso del régimen legal argentino”.

 

La Academia está formada por nueve institutos y tienen los mismos objetivos que la academia: difusión, fomento, estudio y evacuar consultas. “El Instituto de Derecho Administrativo tiene reuniones ordinarias cada 30 días”, explicó  y al respeto señaló que “son muy interesantes porque varias veces al año se recibe la visita de grandes maestros del Derecho Administrativo europeos, de países limítrofes, que exponen teorías novedosas o analizan lo que viene, creo que ésta es la médula de la cuestión”.

 

En relación a su función dentro del Instituto de Derecho Administrativo, el Dr. García Rajo explicó que “el rol de un integrante es ser una persona interesada en profundizar el estudio con ciertos antecedentes, que trabaje por el fomento y su difusión. En mi caso concurrí a la Academia varios años como invitado y estos últimos días su presidente me informó que fui designado como miembro pleno titular del Instituto de Derecho Administrativo”.

“Acá no hay otro mérito que el entusiasmo. No me considero un jurista destacado ni un maestro, simplemente un entusiasta y esta es la que actitud que predomina y le da atmósfera al área académica de nuestro colegio: el entusiasmo, el amor por el estudio, de difundirlo, de transmitir a nuevas generaciones. Considero que quienes lo hacemos es porque tratamos de devolver un poco de lo que hemos recibido del colegio”.

Finalmente, reflexionó: “Recientemente tuvimos en el CALZ la visita del Dr. Ricardo Lorenzetti, quien fuera el presidente de la Corte Suprema y de la comisión que hizo el proyecto de modificación del Código Civil y Comercial. Y fue algo brillante. El colegio estaba colmado. Eso me hizo acordar a una jornada de 1978 donde, en la sede de la calle Piaggio, un grupo de 15 o 20 jóvenes abogados escuchábamos al Dr. Sáenz hablar de la acción de amparo. Era algo inédito en la zona y a partir de ahí tuvimos la oportunidad de acceder a la enseñanza de otros grandes maestros. Entre aquella pionera y pequeña reunión y esta actualidad, todo este camino se ha logrado exclusivamente por el entusiasmo y el amor al estudio. Mi designación es seguramente un premio al entusiasmo que siempre he tenido por esta disciplina”.